Cambiar de TPV da pereza: hay que aprender otra pantalla, pasar la carta y confiar en que el primer sábado no falle nada. Por eso conviene acertar a la primera. Estas son las ocho cosas que revisamos con cada bar y restaurante antes de recomendarle un sistema.
1. Que sea rápido en hora punta
Un TPV no se prueba un martes a las once de la mañana. Se prueba un sábado a las dos y media, con la barra llena y tres mesas pidiendo la cuenta. Fíjate en cuántos toques hacen falta para servir una caña, cobrar una mesa o dividir una cuenta. Cada toque de más, multiplicado por cientos de servicios, es tiempo y es cola.
2. Que siga funcionando si se cae internet
Muchos TPV en la nube dejan de vender cuando falla la conexión. Pregunta siempre qué pasa si se cae la fibra en mitad del servicio. Lo ideal es que el TPV trabaje con los datos en el propio local y se sincronice solo cuando vuelve la conexión.
3. Comandero en el móvil
Que el camarero tome la comanda en la mesa y llegue directamente a barra y cocina ahorra carreras y errores. Comprueba si el comandero necesita aparatos especiales o si funciona en cualquier móvil o tableta.
4. Cocina conectada
Las comandas deben salir solas por la impresora de cocina, separadas por zonas si hace falta (cocina, plancha, barra). Es de lo primero que se nota en el ritmo del servicio.
5. Plano de mesas y cuentas
Unir mesas, cambiar a un cliente de mesa, separar una cuenta o cobrar una parte en efectivo y otra con tarjeta son cosas que pasan cada día. Pide que te las enseñen funcionando.
6. Cierres de caja claros
Al final del día, el arqueo tiene que cuadrar y entenderse. Mira cómo se ven las ventas por forma de pago, las anulaciones y los descuentos, y si puedes sacar los datos a Excel para tu asesoría.
7. Que crezca contigo
Si mañana abres un segundo local, ¿tendrás que mantener dos cartas? Un buen sistema permite un catálogo común con las variaciones de cada local, y añadir facturación, contabilidad o cuadros de mando sin cambiar de programa.
8. Quién te atiende cuando algo falla
Es la pregunta que menos se hace y la que más importa. Un TPV es tan bueno como el soporte que hay detrás. Pregunta si hablarás con alguien que conoce tu instalación, si pueden venir al local y quién te instala la impresora, el cajón y la red.
Si tienes un bar o un restaurante en Algeciras, el Campo de Gibraltar o la provincia de Cádiz, te enseñamos nCube TPV para hostelería funcionando en un local como el tuyo, con su comandero y su cocina conectada.
